Dar botella también es pensar como país

Ante la disminución del transporte público se ha hecho habitual ver en las paradas de ómnibus de la capital a oficiales de la Policía Nacional Revolucionaria, que junto a los inspectores gestionan el transporte de pasajeros en vehículos estatales

Decía Rousseau que el hombre es bueno por naturaleza. En momentos de dificultades esto se convierte en una máxima, y para comprobarlo basta con salir a la calle en estos días de crisis energética.

Ante la disminución del transporte público se ha hecho habitual ver en las paradas de ómnibus de la capital a oficiales de la Policía Nacional Revolucionaria, que junto a los inspectores gestionan el transporte de pasajeros en vehículos estatales, tal y como pidió hace unos días nuestro presidente, Miguel Díaz-Canel.

Así, las “botellas” alivian la congestionada situación de las guaguas que no pasan. Desde las seis de la mañana y hasta las ocho de la noche, estos soldados del pueblo paran todo automóvil con chapa del estado, y, en dependencia de su capacidad y destino, logran aliviar poco a poco la espera.

Aunque el cubano está habituado a la solidaridad, y muchos choferes se detienen por iniciativa propia, otros se muestran irreflexivos ante las necesidades de sus coterráneos, y por eso la labor de los agentes de orden público es doblemente necesaria.

En este momento donde son tan necesarios el aporte y la unidad de todos, la policía cubana ha encontrado la forma de ayudar a su gente, esa que se levanta temprano a trabajar o estudiar, pensando con el corazón, que es pensar como país.

(minint.gob.cu)

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